UNA BODEGA CON HISTORIA

Los orígenes vinícolas de Maset del Lleó se remontan al año 1777, cuando las tierras del Maset del Lleó eran feudo de la abadía de Montserrat y la familia Massana, hoy propietaria, debía pagar tributos para trabajarlas. Desde entonces, ocho generaciones de la familia Massana han estado ligadas al cultivo de las tierras de la finca del Maset del Lleó.

A pesar de las dificultades, la perseverancia en el cultivo de la vid no decayó nunca. Ni siquiera la devastadora plaga de la filoxera, acaecida en el siglo XIX pudo con esta gran tradición familiar. Así pues, en 1917 Francesc Massana elabora el primer cava de Maset del Lleó.

Desde 1777, ocho generaciones de familia Massana han estado ligadas al cultivo de las tierras de la finca del Maset del Lleó

Años más tarde, en 1958, cuando Maset del Lleó ya estaba consolidada como empresa elaboradora de vinos y cavas, Antoni Massana compró un antiguo camión y empezó a distribuir frutas, verduras, vinos y cavas directamente de las tierras del Penedès a la ciudad de Barcelona. De esta manera nació uno de los rasgos distintivos de Maset del Lleó: la venta directa al cliente.

A través de este trato directo y personal con el cliente, Maset del Lleó empieza una fructífera época de expansión que le lleva a transformar y reformar la bodega original e incorporar la tecnología más innovadora, sin perder por ello su marcado carácter familiar.